
El mundo depende cada vez más de la desalinización. A medida que el cambio climático agrava las sequías y las fuentes de agua dulce se vuelven más escasas, la desalinización del agua de mar ha pasado de ser una solución alternativa a convertirse en un pilar fundamental para la seguridad hídrica global.
A pesar del papel clave de la desalinización en la garantía del suministro de agua en regiones áridas, sigue siendo un proceso con un alto consumo energético, donde la electricidad representa hasta el 60% de los costos operativos. En un contexto de aumento de precios energéticos y objetivos de descarbonización ambiciosos, la industria enfrenta un desafío crucial: cómo equilibrar la seguridad hídrica con la eficiencia energética.
Con el fin de abordar esta problemática, Smart Water Magazine organizó la Mesa Redonda Virtual sobre Eficiencia Energética en Desalinización: Innovaciones y Prácticas Sostenibles el 4 de marzo de 2025. En el evento, expertos analizaron los avances tecnológicos y estrategias que están redefiniendo la industria, enfocándose en soluciones que reduzcan la huella energética de la desalinización y garanticen su sostenibilidad a largo plazo.
Innovación y sostenibilidad en la desalinización
El debate se estructuró en torno a cuatro perspectivas clave. El Dr. Domingo Zarzo, Jefe de Proyectos Estratégicos y Relaciones Institucionales en Sacyr Water y Presidente de AEDyR, brindó una visión global sobre las tendencias en desalinización, desmontando mitos y destacando el progreso en la reducción del consumo energético. Miguel Aritio, Director de Recursos Energéticos y Desarrollo de Negocios en ACCIONA, abordó la optimización del uso de energía en plantas de gran escala mediante energías renovables y sistemas de recuperación energética.
Por otro lado, Christos Charisiadis, fundador de Brine Consulting, presentó una visión centrada en la gestión sostenible de salmueras, transformando los residuos en recursos valiosos bajo un enfoque de economía circular. Finalmente, Jesús Rivas, Gerente Global de Agua y Aguas Residuales en WEG, destacó la importancia de motores de alta eficiencia y automatización digital, demostrando cómo el control inteligente de procesos y el mantenimiento basado en IA pueden mejorar el rendimiento de la desalinización.
Mitos y realidades sobre la eficiencia energética en la desalinización
El Dr. Domingo Zarzo inició el debate con una perspectiva global sobre la evolución de la desalinización, resaltando su papel crucial en la seguridad hídrica mundial. Con 800 millones de personas sin acceso a agua potable segura y 2.200 millones enfrentando suministros poco confiables, la desalinización ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad.
Contrario a la creencia popular, la desalinización moderna ya no es un proceso excesivamente ineficiente. Actualmente, los sistemas de ósmosis inversa (RO) consumen tan solo 3 kWh por metro cúbico, lo que representa una reducción de diez veces en el consumo energético respecto a hace 50 años. Este avance ha sido posible gracias a membranas de alta eficiencia, dispositivos de recuperación energética (ERDs) y optimización de procesos basada en inteligencia artificial.
Otro mito persistente es el impacto ambiental de la salmuera descargada al mar. Zarzo enfatizó que estudios recientes demuestran que los niveles de salinidad regresan a la normalidad a pocos metros del punto de descarga, lo que refuta la idea de que la desalinización supone una amenaza existencial para los ecosistemas marinos. De hecho, comparada con otras fuentes de agua, la desalinización tiene un impacto ambiental menor de lo que se suele creer.
Retos y futuro de la desalinización sostenible
A pesar de los avances, el sector enfrenta desafíos significativos. Si bien países como España, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos continúan expandiendo su capacidad desalinizadora, la industria está cerca del límite termodinámico de 1 kWh/m³, lo que significa que las futuras reducciones energéticas serán incrementales en lugar de revolucionarias. Para superar este límite, se requiere configuraciones inteligentes de plantas de RO, pretratamientos optimizados y automatización basada en IA, permitiendo ajustar presión, caudales y dosificación química en tiempo real.
La descarbonización también representa un desafío clave. Si bien muchos países han comenzado a integrar energías renovables en la desalinización, la demanda constante de electricidad en estas plantas dificulta depender exclusivamente de la energía solar o eólica sin almacenamiento a gran escala. Algunas naciones, como España y Australia, han optado por la compra de compensaciones de energía renovable en lugar de generar electricidad renovable in situ.
Hacia una economía circular en la desalinización
El futuro de la desalinización no se limita solo a la producción de agua, sino que también busca adoptar principios de economía circular. La minería de salmuera y la recuperación de recursos emergen como soluciones prometedoras para transformar residuos en productos valiosos, como metales y minerales industriales. Además, la digitalización y el uso de IA seguirán desempeñando un papel crucial para mejorar la eficiencia y la percepción pública de la desalinización.
Zarzo concluyó con un mensaje claro: la desalinización no solo es energéticamente eficiente, sino que también está evolucionando hacia una gestión hídrica más sostenible. Con inversiones continuas en tecnología, innovaciones en políticas y transformación digital, la industria demuestra que la seguridad hídrica y la responsabilidad ambiental pueden ir de la mano, asegurando un futuro sostenible para las próximas generaciones.